
El Papa Benedicto XVI, en recientes declaraciones durante su viaje a Portugal, no ha dudado en vincular los muchos casos de pederastia que continúan azotando a diario a la Iglesia católica, al misterio de Fátima. A pesar de que el mismo Pontífice parece estar involucrado en el caso de pederastia de un sacerdote noruego de origen alemán, que no fue castigado por realizar abusos durante más de 20 años, Los mandatarios del Vaticano siguen sin estar dispuestos a dar una solución efectiva y rápida al problema, más bien, buscan dar explicaciones que involucren factores externos y rediman a la Iglesia presentándola como víctima. En esta línea se mantendrían estas últimas declaraciones del Papa apuntando a Fátima y a una persecución contra la Iglesia como justificación a las aberraciones y abusos.