Todo lo que tengo lo llevo conmigo

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Herta Müller estrena en España "Todo lo que tengo lo llevo conmigo"

Hace ya un año que la obra de Herta Müller fue premiada con el Premio Nobel de Literatura. En 2010 la escritora rumana vuelve al ataque con una novela dura que, seguramente, traerá cola. Y es que con “Todo lo que tengo lo llevo conmigo” Müller obliga al mundo a mirar hacía un lugar al que nadie quiere hacerlo: hacía las minorías. Para ello, utiliza a un personaje basado en un hombre cuya historia encarna todo el sufrimiento que implica pertenecer de alguna manera a lo diferente, a lo pequeño, a lo menospreciado. Oskar Pastior, poeta y amigo personal de Müller, tuvo que vivir en una época dura, en una Europa que no perdonaba a aquellos que por A o por B motivo estaban condenados a vivir con el estigma de pertenecer a una minoría. Herta Muller
Pastior, no sólo tuvo la mala suerte de nacer homosexual en una Europa colmada de radicalismos y miedo, sino que también, se vio obligado a vivir el castigo de ser un alemán rumano a finales de la Segunda Guerra Mundial.
Deportado tras la invasión rusa a Rumania, Oskar Pastior sufre el infierno de los campos de internamiento ucranianos. Allí es despojado de todo, excepto de ese fuerza vital que permite a un hombre convivir con una realidad amarga y cruel, convirtiéndola en un mundo particular en la que incluso lo inanimado pareciera cobrar vida.
Todo lo que tengo lo llevo conmigo, pertenece en el mismo grado a la narrativa que a la poesía y vale la pena leerla porque nos recuerda las voces de los invisibles, de aquellos que por ser unos pocos no encuentran el eco suficiente en la historia humana.