Ha terminado la visita del papa, y tras ella, quedan unas claras y contundentes amonestaciones para España y su gobierno.
Para el pontífice, hemos vuelto a finales de los 30, con nuestro “laicismo agresivo”. La pregunta que nos hacemos muchos habitantes del mundo, no sólo los de este país, es: ¿si nosotros estamos a principios de los años 40, en qué parte de la historia se quedó estancada la Iglesia?