En ocasiones, el silencio es lo mejor que puedes decir. Cuando la cabeza se te ha llenado de ruido, de voces que reclaman ayuda y atención, de catástrofes, a veces es necesario pararte y buscar tu norte, mientras te vacías por completo.

Durante estos dos meses me he sentido desbordada de gente que tiraba de mí. Crisis familiares, de pareja, de amistades; de todo. Hacía cosas ligeras, sin mucho fundamento, para no desligarme del contacto con la gente, pero nada era serio ni mucho menos tenía sentido. Y había que seguir adelante.

Eloise Barry